martes, 27 de septiembre de 2016

[Nuevo Post]: La Casa Blanca...¿Francesa?


 Si les preguntara dónde creen que tomé esta foto que hice en mi última escapada...¿ ustedes qué dirían?...


   Probablemente de primeras me digan que se trata de la famosa Casa Blanca situada en la capital de EEUU, Washington D.C. En concreto la fachada corresponde a la parte trasera o sur, la que da a los jardines y que es quizás la más famosa del edificio.

   Sin embargo, rápidamente uno cae en la cuenta que aquí hay gato encerrado, que algunas cosas no son lo que parecen.

    Para empezar la Casa Blanca, como el caballo de Santiago, es de color blanco, sino vaya tontería de nombre ¿no?, pero la de la foto parece tener un ligero tono amarillo alberoy además los setos del jardín no están tan bien cuidados como los que salen en las películas. Pero bueno, uno podría llegar pensar que los americanos están recortando en mantenimiento.

   Pero lo que de verdad mosquea es..¿por qué no se ve ni una sola bandera norteamericana?  y lo que es todavía más desconcertante...¿por qué no se ve ningún platillo volante, grupo terrorista u ola gigante intentando destruirla?..

 

  ¿Sabían que Roland Emmerich ya se ha "cargado" la Casa Blanca hasta en 4 ocasiones?....incluso bromeaba en una entrevista diciendo que deberían poner una placa con su nombre en la mítica Casa.

   En fin, esta es la Casa Blanca americana...

Rob Young (Imagen vía Flickr bajo licencia creative commons)

Y esta la protagonista del post...

  Ahora sí que se aprecian mejor las diferencias, el color, la falta de bandera e incluso el tamaño ya que la Casa Blanca americana cuenta con cuatro ventanales a cada lado del pórtico, mientras que la casa del post sólo tiene tres. Sin embargo, y a pesar de todo, no me negarán que el parecido es asombroso así que es hora de descubrir a nuestro protagonista.

   Se trata de un Château situado en la comuna de La Bachellerie en la Dordoña francesa, se le conoce como el Château de Rastignac y como se habrán imaginado es famoso por su gran parecido a la Casa Blanca.

   Precisamente este gran parecido invita a pensar que no es fruto de la casualidad sino que una casa es plagio de la otra, por lo que llegados a este punto surge una inevitable pregunta...¿qué fue antes, el huevo o la gallina, Rastignac o La Casa Blanca?...

   Si atendemos a la fecha de construcción de ambos palacios, vemos que La Casa Blanca se construyó en 1790 bajo la dirección del arquitecto James Hoban, mientras que Rastignac lo hizo más de 20 años después, entre 1811 y 1817 por lo que en principio cabe suponer que Rastignac sería una copia de la famosa Casa Blanca.

   Ahora bien, existe una teoría según la cual los planos de Rastignac ya estaban calculados y dibujados en 1789 pero que el marqués de Rastignac tuvo que retrasar unos años la construcción de su palacio por culpa de la Revolución Francesa (vamos que salió por patas). Así las cosas, un tal Thomas Jefferson, que por aquel entonces era el embajador estadounidense en París y un gran aficionado a la arquitectura, visitó la zona del Perigord y tuvo conocimientos de los planos y el diseño de Rastignac. Cuando volvió a su país, convenció y entregó los planos de Rastignac a James Hoban para que reformara La Casa Blanca, el futuro hogar de Jefferson, al estilo europeo. Así pues, de ser cierto esta teoría que para muchos no es teoría sino la realidad, La Casa Blanca sería una copia de Rastignac.

   Estoy pensando ahora que hay que ver lo apañaos que son estos presidentes norteamericanos, lo mismo pilotan un F-16 para librarnos de una invasión extraterrestres, que son capaces ellos sólitos con sus propias manos de desarticular un comando terrorista...
 
... de cazar vampiros como si fueran moscas o incluso diseñar su propia vivienda, aunque para ser justo parece que esto último sí  que es cierto ya que, aparte de Thomas Jefferson, por lo visto La Casa Blanca fue diseñada por el mismísimo George Washington. Pero bueno, en España no nos podemos quejar, al menos nuestros presidentes del gobierno saben idiomas....
 

   ...eso sí, luego para un puesto mal pagado a media jornada de auxiliar del auxiliar administrativo te exigen que seas bilingüe en inglés, alemán y se valorará chino...¡¡con dos narices por no decir otra cosa!!.

  En fin que me desvío, volviendo al asunto del post, o diré que existe una tercera teoría que dice que ni La Casa Blanca es un plagio de Rastignac ni viceversa, sino  que ambos edificios se parecen tanto porque en realidad ambos son una copia del Hotel Thellusson de París. 

   Este Hotel fue construido en 1778 por lo que por fechas sí que es posible esta teoría, y resultaba tan nuevo y sorprendente para la época que incluso dicen que había que pagar tan sólo por entrar a visitarlo. Lamentablemente fue totalmente destruido en el 1826, aunque aquí pueden ver como era en 3D..

   Como pueden ver efectivamente ahí estaba el famoso pórtico con su forma semicircular y sus columnas. Por lo que tanto el señor Thomas Jefferson como Mathurin Salat, que fue el arquitecto del Château de Rastignac, pudieron "inspirarse" perfectamente en este innovador edificio para diseñar los suyos propios.

   En conclusión, entre tanta teoría cabe preguntarse lógicamente ¿cuál es la buena? ...pues bien, lamentablemente no se sabe. Digamos que cada parte arrima el ascua a su sardina, por ejemplo, el historiador francés François le Nail no tiene dudas de que La Casa Blanca es un diseño inspirado en Rastignac, mientras que para los americanos el que es uno de sus símbolos nacionales no se toca...bueno salvo si eres Roland Emmerich claro je,je.

   Controversias aparte, Rastignac tiene también una interesante historia propia. El punto negro de esa historia ocurrió el 30 de marzo de 1944 cuando los nazis, en plena retirada de tropas, entraron en el palacio y robaron 33 lienzo de gran valor entre los que se encontraba 5 Renoir, 1 Van Gohg o 4 Manet, antes de prender con fuego químico (vamos casi fuego valyrio) al edificio que estuvo ardiendo por tres días, aunque por suerte fue restaurado en el año 1952. De vez en cuando aparecen en Alemania obras que fueron robadas por los nazis, y la gente de esta zona siempre piensan en Rastignac y qué fue de sus tesoros.

   Claro que quizás no fueran los nazis....quizás el tesoro está en América y esta sea la verdadera historia del Pelotón del Pez Volador...


   Bromas apartes, en el Château de Rastignac también ocurrieron cosas buenas, como por ejemplo, aquí vivieron mitos literarios y también artistas como la bella bailarina Cléo de Mérode que venía al palacio cuando quería huir del ajetreo de la gran ciudad.

   En la actualidad, Rastignac tiene la consideración de Monumento Histórico de Francia  pero antes de venir deben sabe que es una propiedad privada y pertenece a una familia holandesa desde el año 2.000 así que se tendrán que conformar con verlo desde la distancia.

   
   Dicho esto, ¿merece la pena acercarse a este lugar?, pues depende de cómo sean de curiosos ustedes. Está claro que venir específicamente a ver el edificio sin poder entrar pues como que no compensa el viaje, pero si están haciendo una ruta por esta zona (cosa que por otro lado recomiendo encarecidamente) quizás puedan encontrar un hueco para acerarse y dejar pasmado a sus acompañantes.

   Un pequeño consejo, si vienen a Rastignac no pongan en el navegador la dirección exacta del palacio. El acceso al mismo se hace por un camino de piedras que no está muy bien acondicionado y además la mejor vista del château está en la distancia ya que como les digo es una propiedad privada y no podrán entrar sin invitación, así que mejor aparquen el coche en el punto que os dejo en el mapa, atraviesen una pequeña arboleda y tendrá una vista Wow¡¡


   Y sin más, espero que les haya gustado, nos leemos

 Au Revoir.

lunes, 19 de septiembre de 2016

El Legado de Gaudí fuera de Cataluña: El Palacio Episcopal de Astorga...que no es residencia Episcopal pero si Palacio.

   En la entrada que les traigo hoy voy a continuar con mi "Ruta por el legado de Gaudí fuera de Cataluña". Como les comentaba en la Parte I, el genial arquitecto catalán dejó tan sólo tres edificios fuera de su amada tierra natal, tres edificios de diferentes estilos pero todos con ese aire especial que Antonio Gaudí transmitió en sus obras.

   Uno de estos tres edificios, en concreto el último diseñado por Gaudí fuera de Cataluña, es la conocida Casa Botines que fue el protagonista de la anterior entrada. La Casa Botines, o como me gusta llamarla, la Casa del Dragón, está situada en la ciudad de León y es de estilo modernista.

   Pues bien muy cerquita de la ciudad de León, a unos 50 kilómetros y sin dejar la provincia leonesa, pueden encontrar al segundo de estos edificios "gaudianos" del que os voy a hablar, el precioso Palacio Episcopal de Astorga...

   Como pueden ver, se trata de un espectacular edificio de estilo neogótico, estilo que estaba muy de moda en aquella época y cuyo aspecto exterior se asemeja a un castillo medieval de ensueño mientras que el interior se parece a una iglesia, estando ambas formas perfectamente justificadas por la historia del lugar.

   Verán ustedes, Astorga es una ciudad muy antigua, su origen romano data del I a.c. (aunque se cree que en realidad pudiera tener un origen prerromano) y todavía se conservan algunos restos de su pasado romano, como la Casa Domus del Mosáico

   Esta casa romana fechada en el siglo I d.c. y que pueden ver en la calle Padres Redentoristas más la quisiera para mi hoy en día. Baste decir que lo que ven en la foto era la zona de la casa dedicada a las termas, osea, la piscina de agua fría, pero también de agua caliente... Obelix se equivocaba...¡no están tan locos estos romanos!

   Esto es sólo un ejemplo, en Astorga se siguen descubriendo restos romanos en la actualidad, el más reciente, de hace sólo unos meses, un gran mosaico y restos de esculturas de otra casa romana adinerada situada en el centro de la ciudad. Pueden leer el artículo del National Geographic si pinchan aquí.

  ¿Pero porqué había tanto romano rico por la zona?...la respuesta es simple, Astorga está en el sitio perfecto como encrucijada de caminos, tanto los caminos norte-sur, como los caminos este-oeste por lo que muchas calzadas romanas atravesaban la ciudad y por tanto, esta estaba muy bien comunicada. Esto atrae a la gente, y mucha gente atrae comercio y riqueza...sobre todo si encima tenemos al lado la mayor mina de oro de todo el Imperio Romano....Las Médulas del que ya os hablaré en otro post. Por eso Plinio el Viejo definió a la antigua Asturica Augusta (Astorga) como una "urbe magnífica".

   El caso es que con el pasar de los años las calzadas romanas fueron desaparecieron, pero no así los caminos que volvieron a coger fuerza cuando se descubrió a finales del siglo IX la Tumba del Apóstol Santiago y comenzaron las peregrinaciones a Santiago de Compostela. Así las cosas, Astorga queda situada en un punto donde se cruza el más importante camino medieval, el Camino Francés de Santiago y la Vía de la Plata.

   Por eso la de Astorga es considerada una de las diócesis más antiguas e importante de España, así que cuando a finales del siglo XIX el antiguo Palacio Episcopal de Astoga quedó destruido en un incendio, el obispo Joan Baptista Grau i Vallespinós solicitó a su amigo Gaudí que diseñara un nuevo Palacio Episcopal que sirviera como oficinas de la diócesis, también como residencia del obispo y que no desentonara ni con los edificios medievales, ni con la muralla romana, ni sobre todo, con la vecina Catedral de Santa María, ¿lo consiguió?...


   Parece que sí, no obstante tengan en cuenta que cuando el obispo le hizo el encargo a Gaudí, el arquitecto estaba más liado que la pata de un romano astorgano con otros proyectos como por ejemplo la Sagrada Familia y el Parque Güell. Por eso, no podía desplazarse a Astorga, así que le pidió a su amigo que le enviase toda la información posible sobre el terreno y el entorno, y sobre esta base, Gaudí diseñó desde la distancia el Palacio Episcopal y envió el diseño resultante a Joan Baptista. Este quedó encantado con el proyecto por lo que las obras empezaron inmediatamente en 1.889....y fue entonces cuando comenzaron los problemas...

   Durante los primeros años de la construcción la cosa no fue mal del todo. Como se trataba de un edificio público tuvo que convocarse un concurso para su construcción, un concurso que ganó un empresario local, sin embargo Gaudí, que como ya saben estaba muy ocupado, no se fiaba que esos constructores locales pudieran interpretar correctamente sus planos desde la distancia, así que se llevó a su propio equipo de confianza asegurándose así que se cumplieran sus instrucciones cuando el no estuviera presente. Aquello no hizo gracia al cabildo, pero como el obispo protegía a Gaudí no pasó a mayores...hasta que el obispo Joan Baptista falleció en 1893 y la cosa cambió...

   El cabildo empezó a recortar el presupuesto y los pagos pactado con Gaudí (como dato curioso os diré que a fecha de hoy el cambio es de poco más de 1.000 euros en lo que se presupuestó el edificio) e incluso se atrevieron a exigirle varias modificaciones en el diseño. Al final Gaudí se hartó de tanta tontería diciendo "Seréis incapaces de acabarlo y de dejarlo interrumpido"  y abandonó el proyecto llevándose a su equipo de vuelta a Barcelona cuando solamente se llevaba construido la primera planta.

Conclusión...

   Para empezar esos tres ángeles que sostienen los atributos episcopales Miltra, Báculo y Cruz y que fueron diseñados por el propio Gaudí, deberían estar en lo alto del edificio, pero se quedaron "en tierra" ya que nadie sabía en qué posición iban ni estaban seguro de que la estructura aguantaría su peso.

   Además, uno de los arquitectos que continuaron la obra de Gaudí derribó una pared para cambiar la distribución de una sala y provocó el derrumbe de la bóveda por lo que esa zona, que aprovechaba la luz natural al máximo, tuvo que ser reconstruida con muros sólidos. Nada que ver con otras zonas diseñadas por el catalán donde la luz entra a raudales...
                   Pupulante (Imagen vía Flickr bajo licencia creative commons)

   En realidad, la diócesis viendo lo que se les venía encima, intentó volver a contratar a Gaudí en el año 1905 para que culminara de una vez la obra, sin embargo el arquitecto ya estaba plenamente centrado en la Sagrada Familia y les dijo lo que decía Amy Winehouse.."No, no, no"

   Durante la Guerra Civil, el edificio inconcluso fue usado por la Falange como cuartel y oficinas así que de nuevo tuvieron que repararlo.

   Más tarde, en el 1953, un obispo catalán llamado José Castelltort se hizo cargo de la diócesis y se propuso de una vez por todas terminar las obras para poder ser usado por fin como residencia episcopal. Llegó a decir "que un catalán acabaría lo que otro catalán empezó". Lamentablemente durante una visita a la obra en el año 1960 falleció en el vestíbulo de forma repentina.

   Al final, y a pesar de lo que dijo Gaudí, el edificio sí que se terminó....aunque eso sí 70 años más tarde, alejándose del proyecto inicial en la última planta y cubierta y además, agárrense, nunca se llegó a usar como residencia episcopal, sino que abrió sus puerta ya en 1964 como Museo del Camino, y como ya saben Astorga es el mejor sitio donde podría estar un museo dedicado al camino.


   Que se abriera ya como un museo supone que el interior tampoco se corresponde al cien por cien al diseñó inicial de Antonio Gaudí ya que hubo que había que adaptarlo a su nuevo uso y no al de residencia.

   A pesar de todo, cuando uno mira este edificio se da cuenta enseguida que detrás está la mano de un genio, y Gaudí está muy presente, sobre todo en el pórtico.De hecho se cuenta que cuando los obreros intentaron montar el pórtico se cayó hasta en dos ocasiones y que solamente cuando Gaudí visitó la obra y participó con sus propias manos tuvieron éxito en la colocación de los arcos abocinados.

   Por cierto, como dato curioso os contaré que la capilla interior del edificio está inspirada en La Sainte Capelle de París, ahora bien ¿saben en qué otra estructura parisina se inspiró Gaudí para diseñar su espectacular porche?...Pues os daré unas pistas, se trata de una torre con más de 120 años de antigüedad, con sus 324 metros fue la construcción más alta del mundo hasta 1930 y es también uno de los 5 monumentos más visitados del mundo...supongo que ya lo saben de sobra, me estoy refiriendo, como no, a la Torre Eiffel.


   Hombre a lo mejor si lo miran entrecerrando los ojos, desde lejos y con poca luz, y usando mucha imaginación....no sé, para mí esto es como lo del huevo y la castaña, no veo el parecido la verdad. Lo que está claro es que los arcos son una autentica maravilla arquitectónica. De hecho un arquitecto contemporáneo de Gaudí aseguraba que era el "mejor avance en la arquitectura en piedra desde la época ojival hasta la actualidad".

   Pero hablando de parecidos "razonables", el Palacio Episcopal sí que le suele recordar algo a la gente que lo visita. En concreto les recuerda a un juguete con el que seguro jugaban de pequeño, bien porque lo tenían o bien porque lo tenía un conocido...¿se acuerdan de los castillos Exin?


   Pues esos bloques blanco y esas torres sí que se parecen a los del Palacio Episcopal que está construido con bloques de granito blanco del Bierzo encajados a la perfección...vamos casi como los bloques de conocido juguete.

   Una de las cosas que solían hacer los niños cuando jugaban con los castillos Exin era construir un foso escavando la tierra alrededor. Al fin y al cabo, ¿que castillo medieval que se precie no cuenta con un foso?. Pues bien, el Palacio Episcopal también cuenta con su propio foso.


   Lo del foso tiene una pequeña controversia "a su alrededor" jeje...verán, he leído en varios sitios que le foso no fue un diseño de Gaudí sino que fue uno de los arquitecto que le sucedieron el que decidió incluirlo para darle un toque más medieval al entorno (cosa que por supuesto le acarreó críticas por no seguir las instrucciones del genio), pero por otro lado también he leído que es una magnifica solución del arquitecto catalán.

   Personalmente me inclino por que fue Gaudí quién diseñó el foso, al fin y al cabo el edificio cuenta con un semisótano y el foso le otorga no sólo protección, sino además iluminación natural y ventilación lo que es una solución muy gaudiana. Además en la Casa Botines también instaló un foso con estos mismos fines, por lo que me extrañaría que el foso no fuese obra de Antonio Gaudí.

   Otra curiosidad del edificio es que Correos lo eligió para un sello en el año 2012 (pincha aquí).

   Respecto a la entrada, actualmente cuesta 3,5€ entrar en el Museo del Camino y ver el interior del edificio, 6€ si la combinan con la entrada a la Catedral, pero tengan en cuenta que los lunes (excepto en agosto) está cerrado y los domingos por la tarde también. Pueden ver más información de horarios y tarifa aquí.

   No quiero despedir el post sin contaros alguna curiosidad personal de Antonio Gaudí, ya os dije en la Parte I que actualmente es "Siervo de Dios", lo que no os conté es que a Gaudí se le atribuyen varios milagros, como curar la ceguera de una mujer de Reus o las úlceras de un hombre de Canet de Mar. Otra curiosidad del arquitecto es que jamás vivió en una casa diseñada por el, supongo que cumplió con el dicho de "en casa del herrero, cuchillo de palo" y que, a pesar de todo lo que sabemos del arquitecto, no se sabe con exactitud su lugar de nacimiento ya que le propio Gaudí siempre jugo al despiste en este sentido.

   En fin, antes de marcharme, os dejo con la localización del Palacio, aunque me parece que si vienen a Astorga es muy difícil que no lo vean.

   Si se fijan, justo al lado de la rotonda que hay en la N-120 hay un gran parking donde podrán estacionar, aunque ojo que se suele llenar pronto.

   Un saludo, nos leemos.

 

lunes, 12 de septiembre de 2016

La Sima de Padirac: La fantástica casa del Diablo...o del Balrog.

   Existe un lugar tan antiguo que su historia se pierde en los anales de los siglos, tan tenebroso que los locales aseguran que en ocasiones surgen llamas de sus profundidades, tan misterioso que según la leyenda, el Diablo siempre lo anda rondando...me estoy refiriendo a la Gouffre de Padirac, o en español, la Sima de Padirac sita en pleno corazón del departamento de Lot (Francia).

   Es probable que después de esta introducción a la sima se estén preguntando el por qué tendrían que visitar este lugar maldito...y la mejor respuesta es simplemente que vean las imágenes...

   Y es que como dice el refranero popular, "más sabe el Diablo por viejo que por Diablo"...pero el caso es que saber, sabe mucho y por eso su hogar en la Tierra debe ser, como mínimo, impresionante.

   Centrándome ya en su orígenes, como les he comentado al principio, la historia de Padirac se pierde en el tiempo, se sabe que ya existía allá por el siglo III d.c., pero su antigüedad se estima en unos 10.000 años, cuando el techo de la sima cayó sobre el río que discurre a una profundidad de más de 100 metros bajo tierra. Por cierto, es este río subterráneo de unos 20 km el que da nombre a la sima.

   Con el paso de los años y de los pueblos, todo aquel que se asomaba al abismo quedaba tan sorprendido como aterrado... y pronto empezaron a surgir leyendas, sobre todo relacionadas con el maligno. De hecho, Padirac significa en la antigua lengua local "el hoyo del Diablo".

    La más famosas de estas leyendas tiene que ver con San Martín y su burro. Por lo visto, andaba San Martín persiguiendo al Diablo montado en un burro, cuando este, molesto por la tozudez del santo, que no del burro, golpeo la tierra con tanta fuerza que abrió el abismo de Padirac. Entonces retó a San Martín a saltar el agujero con su burro a cambio de las almas que ya tenía en su poder. Por supuesto, el Santo aceptó el reto, dijo aquello de "correr insensatos", y se obró el milagro puesto que el burro saltó con tanta fuerza que logró volar por encima de la sima y Belcebú, maldiciendo, desapareció en lo más profundo de la Gruta de Padirac...

    Lo mejor de las leyendas es cuando queda algún rastro visible de las mismas y esto es precisamente lo que ocurre aquí, ya que en el borde del agujero de Padirac pueden ver incrustada en la roca la huella del burro...

    Si le echan algo de imaginación podrán apreciar una marca en la roca con forma de herradura. Y es que lo del burro fue una gran proeza, pues el agujero de Padirac tiene una profundidad de 75 metros pero un diámetro de 33 metros, por lo que no me extraña que la huella del animalito quedara impresa en la piedra...esto si que es un burro, burro.

   Pueden leer esta leyenda y otros datos interesantes de la sima en los carteles explicativos que hay en la verja alrededor del agujero (como el que pueden ver en la foto de arriba), eso sí, sólo están disponibles en francés e inglés.

   Por ejemplo, otra de las historias más interesantes nos cuenta que durante la Guerra de los Cien años (que curiosamente duró 116 años), un grupo de soldados ingleses huyendo de su inminente derrota contra los franceses, escondieron en la Gruta un gran tesoro que nunca fue encontrado... o eso piensan porque miren lo que me encontré en el fondo del río...


   Puede que no sea el legendario tesoro de los ingleses, pero sí que son las monedas que los turistas arrojan al río a cambio de deseos, deseos que no se cumplirán....porque ahora son mías..sólo mías...¡¡mi tesoro, gollum, gollum!!...   ¡Ups! perdón, me dejé cegar por la codicia, sin embargo me parece que no soy el único avaricioso...(adivinanzas en la oscuridad, sigan leyendo...)

   Veréis, cuando al señor Edouard-Alfred Martel, que es reconocido hoy en día por ser el padre de la espeleología moderna, le hablaron del abismo al que todos tenían miedo, no se le ocurrió otra cosa que comprar la finca en la que estaba Padirac. Pues bien, los propietarios de la finca incluyeron una clausula en el contrato por el cual el señor Martel debía de entregarles la mitad del tesoro inglés en caso de que tal tesoro fuese encontrado, algo que nunca sucedió...al menos que sepamos claro.

   E-A Martel y su equipo bajaron por primera vez al abismo en julio de 1889, y lo hicieron en un rudimentario "columpio" de madera con el que descendieron los 75 metros que separa la base del borde de la sima. Por suerte para nosotros hoy en día podemos hacer el mismo recorrido pero cómodamente en ascensor o bien bajando una escalera metálica en zig-zag y sus 455 peldaños.


      Eso sí, el recorrido interior dentro de la sima tiene escaleras insalvables por lo que no es apto para carritos de bebe, aunque si para los niños un poco mayores que se lo pasarán bomba.

   Una vez llegan a la base, uno se siente como en la película "El Mundo Perdido" y es que debido a la profundidad del "hoyo" y los frecuentes desprendimientos que abonan el terreno, ahí abajo existe un microclima por la penumbra y oscuridad que favorece la aparición de, cito textualmente los carteles informativos, "una extraña vegetación".


   Y sin embargo, esto sólo es el principio, a partir de aquí nos adentramos al interior de la Tierra en un viaje de ida y vuelta (como diría Bilbo) de unos 2 km donde aproximadamente la mitad del recorrido se hace andando y la otra mitad subido en barcas ya que Padirac cuenta con un sistema fluvial subterráneo que nos acompañará durante toda la visita.

    Además, podemos dividir el trayecto en dos partes, la primera parte sería la visita libre donde puedes andar a tu ritmo por el interior de la gruta siguiendo el curso del río subterráneo. La segunda parte, que comienza cuando te subes a la barca y que por supuesto es lo más interesante del recorrido, sería la visita guiada donde hay que seguir las instrucciones de tu guía. Aquí os dejo el plano detallado de la visita.

    Así pues, lo primero que hay que hacer desde la base es descender por unas escaleras otros 20 metros. Es curioso notar como a medida que nosotros descendemos también lo hace la temperatura, que se sitúa entorno a los 13ºC constante durante todo el año, y por el contrario aumenta la humedad ya que dentro de la gruta alcanza el 98%. Mientras bajamos, vamos escuchando cada vez con más claridad el sonido del correr del agua hasta que alcanzamos los 103 metros de profundidad y descubrimos que al final de la escalera comienza el río subterráneo Padirac que brota como si fuera una fuente.

   Continuamos nuestro recorrido a la vera del río, que se sitúa juguetón unas veces a la izquierda y otras a la derecha en lo que se conoce como la "Galerie de la Source" (Galería de la Fuente) y es ahora cuando al mirar hacia arriba descubres la verdadera magnificencia de la Sima.

    Veréis, yo he tenido la gran suerte de visitar varias cuevas y grutas, algunas contienen formaciones de increíble belleza como la Cueva del Drach (Mallorca) que por cierto también exploró E-A Martel, otras contienen pinturas rupestres de incalculable valor como la cueva de Altamira (Cantabria) o la cercana Lascaux (Dordogne-Francia) ambas consideradas las capillas Sixtina del arte rupestre, sin embargo, la verdadera belleza de Padirac está, o por lo menos esa es mi opinión, en su inmensidad, si no te gustan los espacios cerrados no entres en una cueva eso esta claro jaja, pero si tienes que entrar en una, esta es tu gruta.

    Al final de la Galería de la Fuente, el espacio se hace un poco más ancho, podrán ver proyecciones en las paredes sobre la vida de A-E Martel y sobre la sima de Padirac, y hay una taquilla donde deberán enseñar de nuevo su entrada para poder acceder al paseo en barco. Eso sí, el barquero me dijo que las niñas bonitas no pagan dinero...pero que tampoco montan ja,ja.


   A partir de aquí, comienza la visita guiada. El barquero, que maneja la barca cual gondolero veneciano, os contará más datos interesante sobre este fascinante lugar, pero sólo hay barcas en inglés o en francés, así que, emulando al viejo caballero de Indiana Jones y la Última Cruzada os diré que "deben elegir, pero elegir sabiamente. Por que si la verdadera barca da la sabiduría, la falsa barca da el aburrimiento". De todas formas no se preocupen demasiado si no andan bien con los idiomas porque mucho de estos datos ya se los he contado en el blog y además en esta taquilla pueden solicitar un folleto informativo en español...aunque se han estirado menos que el portero de un futbolín.

   Lo malo del asunto es que también a partir de aquí queda completamente prohibido tomar fotografías aun sin flash y los guías os lo recordarán con insistencia en varias ocasiones, pues es difícil resistir "el síndrome del click" ante tanta grandeza. ¿El motivo de la prohibición?...bueno ya os dije antes que yo no era el único codicioso ¡gollum, gollum! y al finalizar la visita acabarán en una bonita tienda de recuerdos con unas fotos muchos mejores que las que puedan hacer de extranjis. (adivinanza en la oscuridad resuelta...)

   Eso sí, a la vuelta del paseo, como si de una montaña rusa se tratara, ellos bien que te hacen una foto a todo flash...he aquí la mía.

   La foto está hecha en el "Lac de la Puie" (Lago de la Lluvia), que es el final del recorrido en barca. No es difícil averiguar que se llama así por las millares de gotas que caen sin parar desde el techo hasta este pequeño lago, que es uno de los puntos más profundo del río.

   En la parte de atrás pueden ver una de las "estrellas" de Padirac, la gran estalactita que está casi tocando el agua y que es conocida como "La Grande Pendeloque" (El Gran Colgante). Quizás no les parezca tan grande en la foto, pero es que lo que ven es sólo la punta del iceberg. En su recorrido por la gruta se toparán con la estalactita en otros niveles y es que mide la friolera de 60 metros de altura.

   Siguiendo el recorrido a pie con guía, pronto llegarán al llamado "Lac des Gours" (Lago de los Gours), una especie de "charcos" separados por pequeñas presas naturales llamadas "gours" creadas cuando el agua deposita restos de roca caliza. Un fenómeno parecido, aunque menos espectacular al que pueden ver en Pamukkale.

   Después de esta sala, hay que volver a subir bastantes escalones, pasar por un busto dedicado, como no podría ser de otra forma, al señor Martel y poco después aparece ante nosotros la otra gran estrella de Padirac... "La Pile d´Assiettes" (La Pila de Platos o Placas).
                            Lurcin (Imagen vía Flickr bajo licencia creative commons)

   Supongo que no hace falta explicar el nombre de la pila de platos jeje, lo que sí os diré es que esta formación pétrea se ha ido creando a lo largo de miles de años mediante gotas de agua que caen desde una altura de 67 metros. Esto provoca que cojan velocidad y al estrellarse contra el suelo hacen que la estalagmita resultante tenga este curioso aspecto que recuerda a un montón de platos apilados.

   Además esas mismas gotas de agua han ido conformado el conocido como "Lac Supérieur" (Lago Superior), un lago situado a 27 metros encima del río Pádirac. Sin embargo, la verdadera belleza es cuando alzas la vista y contemplas ante ti la imagen más espectacular de la sima... "La Gran Dôme" (La Gran Bóveda)...
                            Lurcin (Imagen vía Flickr bajo licencia creative commons)
     
   Ya os dije que lo que destaca de Padirac es precisamente su grandeza, y la Gran Bóveda es el ejemplo más claro. El techo se sitúa a casi 94 metro sobre nuestras cabezas, de hecho, en su punto más alto la superficie está sólo a 10 metros. Si se fijan, en la foto pueden apreciar a la izquierda "La Pila de Platos", a sus pies, aunque no se ve, esta el Lago Superior y aunque no se aprecia muy bien, en el medio hay una escaleras por donde se sube hasta casi la cima de la Gran Bóveda...¿podéis ver las sombras de los visitantes para haceros una idea de las dimensiones de la sala?.

   Hay una escena de una famosa película que llevo citando en toda la entrada que se me vino automáticamente a la cabeza cuando vi esta gran sala...

   A fin de cuentas en Padirac también luchó el bien (San Martín/Gandalf) contra el mal (Diablo/Balrog)...

   Pero dejando atrás el toque friki, os diré que la Gran Bóveda es tan grande que algunos la llaman la catedral subterránea, y como tal catedral podrán ver esculturas de rocas parecidas a lámparas, candelabro en cascadas, flores de piedra, velas eternas...

   Con está increíble visión hemos llegado al punto más alto de la visita y toca volver sobre nuestros pasos para salir, con pena, de la sima.

   En la web de la Gouffre de Padirac tienen un recorrido virtual en varios idiomas, entre ellos el español, donde podrán ver mejor las maravillas de la sima. Además pueden realizar una reserva online anticipada por 12€ adultos y 8,50€ niños mayores de 4 años, eso sí, asegúrense antes de comprar que el día y la hora es el correcto por que sino cambiarlo os costará 8€ más y lo digo por experiencia.

  Para finalizar os dejo con su localización..

 Como siempre, espero que les haya gustado la entrada y nos leemos pronto.

  Au Revoir.